Tengo unas dudas enormes. Ni el novio ni el padrino quieren bailar el vals así que hemos decidido bailar una canción que haya significado algo en nuestra relación. Aquí van las dos opciones que propongo, se aceptan votaciones y opiniones.
Siempre me habían dicho que preparar una boda era una locura, pero hasta que no llega el momento no sabes qué razón tienen todas las personas que te lo han dicho. Nosotros ya tenemos muchas cosas terminadas: alianzas, contrato de fotógrafo y video, curso prematrimonial, vestido de novia, maquilladora y peluquera, regalos para invitados, invitaciones, adornos para el coche encargados... Pero aún quedan muchas más. El ramo de novia ya tengo quién me lo haga y en mi trabajo ha entrado a trabajar una nueva monitora de jardinería que me va a preparar las cestas y bolsitas individuales para los pétalos y el arroz. También va a hacerme algunos lazos con flores secas para decorar la iglesia... Y lo que falta es concretar todas las cosas con respecto al hotel y la celebración, cuestiones que, hata que no nos llamen, no podremos zanjar. Otra de las cosas importantes que nos queda por decidir es el viaje de novios que aún no tenemos muy claro qué destino decidir. Esto de casarse provoca una ilusión enorme pero también se convierte en un quebradero de cabeza, no sólo para los novios sino para todo su entorno.
Mi primer entrada debe estar dirigida a la creadora de este blog: mi cuñada Paula. En realidad, y es curioso, no somos cuñadas; pero para mí Abel ha sido siempre como un hermano pequeño (era al único que podía pegarle, ya que Francis tenía 5 años más) y mi tía es mi madrina, por lo que desde el principio para mi fuiste mi cuñada y además, hoy por hoy, la más antigua que tengo. Lo cierto, es que desde que comenzamos a preparar la boda, he intentado que todas las personas más cercanas a mi participaran y se involucraran en ella. Es por eso, que no se me ocurrió mejor persona que tú para crear y coadministrar este blog. Muchas gracias por tu ayuda y por tu tiempo.