martes, 6 de mayo de 2008

Segunda despedida: 1ª y 2ª parte

La primera parte de mi segunda despedida transcurre en Mérida. Todas mis amigas vinieron a mi casa el sábado 24 de abril. Imaginaros mi cara cuando las veo a todas de golpe en la puerta. Yo no sabía nada así que me vendaron los ojos y me subieron en un coche. Me dieron una vuelta por la autovía para que no supiera dónde íbamos y desorientarme. De pronto nos paramos y todo el mundo se bajó del coche menos yo. Al rato vinieron a por mi, me pusieron una camiseta y me destaparon los ojos: Estabamos en el campo de Patricia!!!. Se habían currado la cochera y lo habían preparado todo. A través de pistas (un tanto ambigüas) tuve que ir encontrando los regalos y aderezos para ese día: el biberón con..., la banda de la novia más cachonda con..., una pajita con..., unas orejitas de gato con... (iban con pajarita y colita también), un marco de fotos muy chulo y un picardías con tanga a juego en color rojo.
Comimos, bebimos, cantamos en el karaoke, bebimos, jugamos, bebimos, me estrellaron 3 huevos en la cabeza, bebimos, bebimos, etc.
Por cierto, la camiseta representaba una familia gitana con nuestras caras. No sé si se apreciará en las fotos.
La segunda parte de la despedida ha transcurrido en la Antilla este fin de semana pasado. Nos fuimos sólo 4 pero lo pasamos muy muy bien. Entre zapatos que se olvidaron, cepillos de dientes inexistentes, canciones absurdas de la niñez, pelos que no se secan nunca, borracheras gratis y mucho mucho sol, hemos pasado dos días estupendos. Quizás más estupendos de lo que pensábamos todas.
Gracias a todas chicas. Sois las mejores amigas del mundo mundial y parte del extranjero (como dice mi padre).